En la cosmología de la Kabbalah, el tiempo no es un simple segundero que avanza hacia el olvido; es una espiral. Cada año, al llegar a la porción de Vaerá, nos situamos frente a un portal energético que contiene la frecuencia de la liberación de las limitaciones imposibles.
Esta semana no estamos simplemente leyendo un relato histórico sobre plagas y faraones de hace milenios. Estamos accediendo a una “tecnología espiritual” diseñada para romper las cadenas de nuestro propio “Egipto” personal (Mitzrayim, que en hebreo significa “lugar estrecho” o “limitación”).
1. El Significado de Vaerá: “Y me aparecí”
La porción comienza con una declaración poderosa: “Yo me aparecí (Vaerá) a Abraham, a Isaac y a Jacob como El Shaddai, pero por Mi nombre, HaShem (YHVH), no me di a conocer a ellos” (Éxodo 6:3).
Desde una perspectiva espiritual, esto señala un cambio de frecuencia. El nombre El Shaddai se asocia con la naturaleza y sus límites (el Dios que dice “basta” a la expansión de la creación). Sin embargo, el nombre YHVH trasciende el tiempo, el espacio y la causalidad natural.
La energía disponible esta semana es la de lo sobrenatural. Es la fuerza necesaria para romper patrones que parecen “naturales” o “hereditarios”. Si sientes que hay un hábito, una carencia económica o un conflicto emocional que parece ser parte de tu “naturaleza”, la energía de Vaerá viene a recordarte que Dios se revela por encima de esas leyes para redimirte.
2. Las Cuatro Expresiones de Redención: El Mapa de la Transformación
En el texto de esta semana, Dios utiliza cuatro verbos específicos para describir el proceso de liberación. Estas son las “Cuatro Copas” que bebemos en Pésaj y representan los cuatro niveles de nuestra vasija que deben ser sanados:
- “Os sacaré” (Vehotzeti): Liberación del entorno físico. Es el momento de alejarse de ambientes tóxicos.
- “Os libraré” (Vehitzalti): Liberación de la mentalidad de esclavo. No basta con salir de Egipto; hay que sacar a Egipto de dentro de nosotros.
- “Os redimiré” (Vegaalti): La ruptura de los lazos kármicos y la sanación profunda del “brazo extendido”.
- “Os tomaré” (Velakajti): La elevación de la conciencia para convertirnos en canales de la Luz.
Conexión con el Nuevo Testamento: La Redención Plena
Este mapa de cuatro pasos resuena profundamente con las enseñanzas de Pablo en la Epístola a los Romanos 8:29-30. Allí se describe un proceso similar de elevación: “Porque a los que antes conoció, también los predestinó… y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó”.
Al igual que en Éxodo, la redención en el Nuevo Testamento no es un evento estático, sino un ascenso por niveles de gloria. Esta semana, la energía te invita a preguntarte: ¿En cuál de las cuatro copas me encuentro hoy? ¿Estoy apenas saliendo del lugar estrecho o ya estoy listo para ser “tomado” por una conciencia superior?
3. El Faraón y la Resistencia: La Anatomía del Ego
La parashá nos muestra un patrón repetitivo: Dios envía una plaga, el Faraón sufre, promete dejar ir al pueblo, pero cuando la plaga cesa, su corazón se endurece.
El Faraón representa el Ego (el Deseo de Recibir para uno mismo). El ego es experto en negociar bajo presión. Cuando tenemos una crisis (una plaga personal), prometemos cambiar, meditar y ser mejores personas. Pero en cuanto el problema se resuelve, el “corazón se endurece” y volvemos a los viejos hábitos.
Las Primeras Siete Plagas: Desmantelando el Sistema de Creencias
Esta semana somos testigos de las primeras siete plagas. En la Kabbalah, estas corresponden a las siete Sefirot inferiores (atributos emocionales) que están infectadas por el ego:
- Sangre (Chesed de la impureza): El agua (sabiduría/bondad) se estanca y se pudre. Representa cuando nuestras emociones positivas se vuelven destructivas.
- Ranas (Gevurah de la impureza): El exceso de “ruido” mental y la frialdad espiritual.
- Piojos (Tiferet de la impureza): La incapacidad de ver la belleza, sintiendo solo la irritación de lo pequeño y mundano.
- Granizo (Fuego y Hielo): Esta es la plaga más fascinante de esta semana. Representa la incoherencia emocional. El fuego del odio mezclado con el hielo de la indiferencia.
Marcos de referencia del Nuevo Testamento: En Santiago 1:6-8, se nos advierte sobre el hombre de “doble ánimo”, que es inconstante en todos sus caminos. Este es el estado del Faraón y del granizo (fuego y hielo juntos pero sin unirse). El Nuevo Testamento nos llama a la unidad interna: “Sea vuestro sí, sí; y vuestro no, no”. La energía de esta semana nos confronta con nuestras propias inconsistencias: donde decimos amar pero actuamos con frialdad.
4. Ejemplos Claros: Cómo conectarte con la energía de Vaerá
Para que este artículo no sea solo teoría, aquí tienes ejercicios prácticos para aplicar la “tecnología” de esta semana:
A. Romper el “Endurecimiento del Corazón”
El desafío: Identifica un área de tu vida donde has prometido cambiar y has fallado repetidamente (dietas, manejo de la ira, procrastinación). La acción: El Faraón solo cedía ante señales divinas. Esta semana, no intentes cambiar por fuerza de voluntad humana. Usa la meditación. Visualiza la situación y di: “No soy yo quien cambia, es la Luz de YHVH en mí la que disuelve esta piedra”. Reconoce que tu ego no puede salvarse a sí mismo.
B. El Bastón de Aarón vs. Los Magos
Aarón arroja su bastón y se traga los de los brujos. Esto representa que la Luz verdadera siempre consume a la ilusión. La acción: Cuando tengas un miedo (una ilusión de los “brujos” de tu mente), no luches contra el miedo. En su lugar, alimenta tu fe. Lee un texto sagrado o realiza un acto de bondad (Tzedaká). El acto de luz “se tragará” la preocupación oscura automáticamente.
C. Activar el “Brazo Extendido”
Dios promete redimir con brazo extendido (Biroa Netuyá). La acción: En el Nuevo Testamento, Yeshúa extendió sus brazos en el madero para realizar la redención final. Esta semana, extiende tu brazo hacia alguien más. La energía de redención fluye hacia ti cuando tú te conviertes en el canal de redención para otro. Ayuda a alguien a salir de su propia limitación económica o emocional.
5. El Misterio del Granizo: El Equilibrio de los Opuestos
La séptima plaga descrita al final de la parashá es el granizo, donde el fuego ardía dentro del hielo. Es una paradoja física. Según los sabios, esto ocurrió porque Dios hizo “la paz en las alturas”.
Esta es una lección de integración. Muchas veces estamos fragmentados: nuestro espíritu quiere una cosa, pero nuestra carne quiere otra. El Nuevo Testamento aborda esto magistralmente en Gálatas 5:16-17, hablando de la lucha entre el Espíritu y la carne.
La energía de esta semana nos da la capacidad de armonizar nuestros opuestos. No se trata de eliminar tu fuego (pasión) ni tu hielo (lógica), sino de permitir que la Luz los dirija hacia un propósito común: el servicio divino.
6. Conclusión: La Vasija para el Éxodo
Estamos a las puertas de la libertad. El Faraón puede parecer poderoso, las plagas pueden parecer caóticas, pero todo tiene un propósito: demostrar que no hay lugar vacío de la presencia de Dios.
Como dice 2 Corintios 3:17: “Donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”. La parashá Vaerá es el recordatorio de que Dios no solo “está”, sino que se “aparece” (se revela) en medio de nuestras dificultades más densas para recordarnos que somos Su pueblo.
Tu práctica para el resto de la semana: Cada vez que te sientas atrapado, repite las cuatro promesas:
- Yo saldré de este pensamiento.
- Yo me libraré de esta emoción.
- Yo seré redimido de este patrón.
- Yo seré tomado por la Luz.
La redención no es algo que esperas; es una frecuencia en la que decides sintonizar hoy.


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